11 valiosas lecciones de haber iniciado un negocio

Por más que leas todos los artículos para emprendedores, por más que hayas estudiado algunas especialidades, la mejor forma de aprender la forma de emprender, va ser cuando hayas iniciado algún negocio.

Estando en el campo de guerra, en la realidad del mundo, haciendo la lucha por que tu proyecto salga adelante, caerás, te levantarás y mejorarás en el camino.

Soy un emprendedor pero no conozco todos los caminos. He estado envuelto en varios proyectos y muchos de ellos no han tenido éxito. Otros siguen creciendo cada año. Pero cada paso y cada aventura me hacen ver las cosas de una manera diferente. Estos pequeños pasos me han llevado a aprender, de la manera dura, unas valiosas lecciones que quiero compartir contigo.

Cuando me presenté con ustedes, mencioné que después de haberme graduado, tomé la rápida decisión  de iniciar un despacho de arquitectura sustentable, con un compañero, en la ciudad de Querétaro. Hoy en día, el proyecto sigue vivo y está creciendo lentamente. Sin embargo, un emprendedor debe saber cuando retirarse y estar preparado para las adversidades.

Este fue mi caso.

Después de casi un año de haber iniciado el despacho, tras pensar objetivamente mi futuro en esta empresa, tomé la decisión de separarme. Claramente, no fue fácil. Cuando empiezas a ver que las cosas no salen como uno espera, o no estás conforme con tu socio, necesitas pensar si realmente es para ti este negocio.

Por lo menos ya lo eché a perder. Ya aprendí. Ya me levanté. Como dice Carlos Aliaga, echando a perder se emprende. Quiero que tu también sepas que cosas fueran las que aprendí antes de que tengas que pasar la misma situación que yo. Por lo mismo, a continuación te explicaré las enseñanzas más valiosas que aprendí creando un despacho, que difícilmente aprenderás en una escuela o una MBA.

Las lecciones de iniciar un negocio

1) Tener un local no te hace mejor

La mayoría de los negocios físicos necesitan un local o espacio para vender su producto. Es cuándo te das cuenta que tu idea está teniendo forma. Nosotros le pusimos mucho esfuerzo a que éste tuviera la mejor imagen posible. Sin embargo, tener un local no es sinónimo de éxito. Tener un espacio físico no significa que te vas a inundar de clientes desesperados por obtener tus servicios. Siempre es más importante cómo le vendes el producto, cómo haces para enganchar al cliente, que el espacio físico que tengas. Es más, habrá veces que ni los verás en el despacho/local.

2) No te enfoques tanto en el plan de negocios

Llenar el plan de negocios te puede tomar tiempo, mucho tiempo. Yo te aconsejo que no le tomes mucha atención, es más, puede ser contraproducente gastar toda tu energía en este resumen. Recuerda que es mejor hecho que ser perfecto. Puedes empezar con un plan de negocios sencillo pero con los puntos claves de tu idea, para que en el transcurso del negocio vayas mejorándolo. Aprenderás estando en el campo, y estarás cambiando tu plan en el transcurso. Esta opción es obviamente para aquellos que no necesitan inversionistas para iniciar el proyecto.

3) Cobra lo justo al inicio

La parte más delicada que irás aprendiendo en el transcurso. Cuando inicias, debes ser inteligente en la forma que cobras un proyecto. Ni mucho ni poco, es cuestión de astucia. Nunca le digas a un cliente que eres nuevo, puedes hacer que lo intuya pero siempre muestra profesionalidad para que confíe en tu carácter. Cobra lo que tú creas que es justo, pero tampoco seas cómplice del cliente. Generalmente buscan el precio más bajo y si no sabes manejarlo, puede que tu paga apenas alcance para el café. Eso no quieres, así que aprende a cobrar para comprar el café.. y unas galletas.

4) Saber subir tus precios

La mejor técnica que debes aprender es el valor perceptivo. Como empezarás cobrando lo justo y necesario, también tienes que aprender a subir el precio. Después de haber iniciado el primer proyecto y haber aprendido que apenas podíamos comprar un café con el primer ingreso, nos pusimos a hacer cuentas y entendimos que era necesario subir el rango de precio. Todo es prueba y error. Pero un proyecto ya realizado siempre será una buena carta de respaldo y fundamento para cobrar de una forma más justa tu servicio.

5) Los errores están al pie de la letra

Eres nuevo. Apenas y saber usar tus armas. Vas aprender en el campo de guerra, te vas a caer, vas a perder unos pesos, vas a olvidarte de hacer algunos planos y tu maestro de obra se va enojar. Pero mañana vas a sorprender a tu equipo, porque aprendiste de tus caídas y ahora nadie te puede superar. Cosas que solamente vas a aprender en la vida real, por más que tengas 3 maestrías.

6) No dudes en seguir

Ya que vas a errar, vas a tener tiempos difíciles. Es un momento crítico. He visto varios emprendedores que dejan la oportunidad aquí. No seas como yo. Levanta y sigue con el proyecto, los errores no existen hasta que uno aprende de ellos. Siempre recuerda por qué iniciaste este proyecto y te dará fortalezas para seguir.

7) El poder del boca en boca

Haz una cosa bien y la gente va hablar bien de ti. Pero haz una cosa mal y tu reputación se irá muy atrás. Por eso siempre trata de dar lo mejor ante tu cliente. Ellos van a funcionar como tus agentes de publicidad una vez que les entregues un excelente trabajo. Sean física o virtualmente. Varios de los siguientes clientes empezaron a salir cuando el primer proyecto dio buenas críticas.

8) Tener presencia en línea es importante

Aunque sea una empresa física, hoy en día es muy importante tener tu presencia en Internet. La mayoría de las personas ya están conectadas a las redes, no desaproveches la oportunidad. En nuestro caso, tratamos dar hacer el mejor diseño web posible. Nos enfocamos más en una página web por que nuestro nicho generalmente no se encuentra en Facebook (ya que son personas de mayor edad las que construyen casas) y vaya que dio resultado. Aprende a distinguir tu mercado.

9) Emprender después de la escuela no es para todos

Depende mucho de la rama en la cuál estés metido. En arquitectura, por ejemplo, no es recomendable iniciar un despacho después de graduado. No sin antes haber trabajado en alguna parte. Los errores en este campo pueden ser muy perjudiciales (y muy caros) por lo que es mejor estropear y aprender en un despacho establecido. Cuando sea tu turno de emprender, no perderás tantos pesos en tu nueva aventura.

10) La comunicación es vital

Muchos de los errores que tuvimos en la empresa, se pudieron haber evitado con una simple llamada. Cuando trabajas en equipo, es fundamental que siempre estén en contacto. Los clientes se pueden alejar si ven que una persona dice algo pero tu socio dice otra. Una llamada, un mensaje, un whatsapp, una señal de humo o cualquier cosa. Sin comunicación, el éxito es menos probable que suceda.

11) Saber cuando retirarse

No fue fácil y no fue de la noche a la mañana. Debes ser honesto contigo y con tu equipo. En mi caso, fueron varias semanas que me hicieron tomar la decisión. Por experiencia propia te puedo decir que nunca te dejes guiar por el futuro económico de tu trabajo, porque tarde o temprano perderás el gusto. Sólo si sientes que realmente estarás feliz trabajando en el proyecto a largo plazo, sigue. Si no, es tiempo de moverse.

Sobre todas las cosas, toma la decisión ahora mismo y emprende. Es cómo si después de haber estado encerrado en tu cuarto, como niño chiquito, te dejan salir al patio. Vas a jugar, vas a aprender, vas a conocer, vas a caerte, se van a burlan, pero mañana vas a saber con quién jugar, con quién aprender y a quién tratar.

Los negocios están ahi fuera para que los tomes de la mano.  Y espero aprendas de mis errores, ya que es tu turno.

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