12 cosas por hacer para emprender siendo joven

He fallado. Terriblemente. Varias veces.

Tenía como 16 años cuando comencé uno de mis primeros proyectos: una página sobre una máquina de bailes. Falló una vez que dejé de actualizarla.

Después me invitaron a crear una comunidad en línea para mi ciudad cuando nadie sabía que era Facebook. Fracasó a los meses de haber comenzado.

En la universidad inicié algunas planillas estudiantiles como también unos congresos que al final no salieron como esperaba. Traté de hacer realidad unos proyectos de mi carrera que al final se quedaron en bocetos.

Cuando me gradúe comencé un despacho de arquitectura con un socio , pero unos meses más adelante, tuve que salirme porque las cosas no iban nada bien. Luego comencé una revista de arquitectura sustentable —no arrancó como quería.

La he echado a perder varias veces y apenas tengo 25 años. (los tenía cuando escribí este artículo)

Podrás decir que he perdido el tiempo con tantos errores, pero yo digo que he ganado mucho: he aprendido, he madurado en algunos aspectos, he enfrentado algunos miedos y aún con las críticas, he salido adelante.

Así es como estas experiencias me han dejado una de las lecciones más valiosas hasta ahora: que he podido probar nuevas cosas sin salir afectado.

Tú, yo, nosotros, como jóvenes, tenemos la ventaja de emprender algo sin afectar drásticamente el curso de nuestras vidas. De hecho, creo que la única forma de lograr el éxito es a través del aprendizaje de nuestros tropiezos y de las experiencias que estaremos forjando en nuestro camino.

Por eso más vale que comiences a hacer algo nuevo desde ahora que tienes el tiempo, la juventud y las ganas.

Lo que debes probar siendo joven

No quiero decir que la única etapa para emprender es la nuestra (porque no existe la edad ideal), solamente estoy considerando las ventajas que tenemos en esta etapa.

Después de cumplir 26 años y ver en retrospectiva me he sorprendido de las variadas cosas que he hecho: intentar un negocio tradicional, comenzar un movimiento, trabajar de freelance, estudiar en el extranjero, aprender dos idiomas, viajar de mochilazo, entre otras cosas.

No puedes conectar los puntos viendo hacia adelante, sólo puedes conectarlos viendo hacia atrás. Así que tienes que confiar que de alguna manera se conectarán en un futuro. – Steve Jobs

Ahora siento que mis experiencias están dando frutos ya que todas las cosas que he probado me han forjado a lo que soy hoy en día y no me arrepiento de haber fracasado en la mayoría de ellas.

Por eso me gustaría aconsejarte algunas acciones que deberías aprovechar a esta edad, donde no vamos a afectar el rumbo del mundo, pero si vamos a mejorar el camino de nuestras propias vidas.

Descubre tus pasiones. La única forma real de saber qué te interesa en la vida es probando cosas. Lo que sea. Ve a la guerra, sufre en la batalla, aprende de los errores y descubre qué zona del pelotón es la que más te gusta, para enfocar todo tu tiempo en eso.

Encuentra algo que te interese resolver. No tienes que cambiar el mundo literalmente, simplemente piensa en un problema que veas muy común alrededor o en tu sociedad. En el momento que digas: “esto se puede hacer mejor”, empieza por ahí y resuélvelo. Aprenderás un montón y quizá se vuelva en tu proyecto de vida.

Deja un proyecto a medias. No te preocupes, a todos nos ha pasado. Las pasiones son traicioneras?—?por eso te digo que solamente probando con tus propias manos sabrás qué es lo que te interesa realmente. No tengas miedo de dejar algo atrás si ya te no apasiona.

Yo dejé el diseño web cuando tenía 20 años para retomarlo 5 años después y ahora me encanta, porque he aprendido de mis otras experiencias que me han hecho apreciar aún más el diseño.

Aprende la habilidad de vender. Es difícil quitarnos el prejuicio arraigado en nuestra sociedad (más que nada en Latinoamérica), lo cuál nos hace ver como malas personas si estamos vendiendo algo dentro de nuestros proyectos.

Realmente no tiene que ser así, porque de alguna forma todos tenemos que comer, aún cuando escribes un blog gratuito u ofrezcas cosas gratis. Por eso, es muy importante aprender a vender desde ahora, ya que es la base de cualquier negocio y del mundo capitalista donde vivimos.

Aprende a manejar tus finanzas. Las cuáles te enseñarán a valorar más el dinero. También aprende a ahorrar y a usar tus ingresos inteligentemente, por que es vital saber manejar las cuentas desde temprano.

Como jóvenes realmente no necesitamos ganar millones, solamente necesitamos saber qué cosas son importantes para nosotros y aprender a usar el dinero acorde a nuestras necesidades.

Viaja por el mundo. Pero con una cierta responsabilidad y siendo inteligentes. Busca ir al extranjero mediante un intercambio para que estudies o trabajes dependiendo el proyecto, mientras aprendes a salir de tu zona de confort.

Aún mejor, busca trabajar mientras estás viajando, experimentando la experiencia de ser un nómada digital como yo, con la oportunidad de formar proyectos sin importar la ubicación.

Trabaja en un negocio tradicional. O en un startup. Así te darás cuenta si estás apto para el trabajo pesado y uno que te permanezca en un sólo lugar. En mi caso, cuando inicié el despacho de arquitectura comprendí que no es el tipo de negocio que quiero para mí y lo cambié todo.

Sé freelance. Por eso preferí trabajar por mi propia cuenta como diseñador web, ya que me permite mayor libertad sin necesidad de grandes equipos ni grandes inversiones. Sólo busca una forma de ofrecer un servicio de mucho valor a los demás y hazlo público.

Arriésgate a invertir en nuevas ideas. La mayoría de nosotros no tenemos que darle de comer a alguien más. Así que no tenemos problema en arriesgar un poco más económicamente.

Además hay que aceptarlo, en muchos de los casos tenemos el respaldo de nuestros padres si nos echamos a perder muy feo (aunque ésta debería ser tú última opción).

Participa en una organización. Por lo menos una vez. Lo que más me ha sorprendido en mi experiencia con AIESEC, es que la mayoría de los que están allí haciendo un impacto, se encuentran entre los 18 y 23 años. Hasta me siento viejo a lado de ellos.

Están llevándose valiosas experiencias emprendiendo dentro de una organización; aprenden a manejar finanzas, convocar personas, hacer campañas de mercadotecnia, recaudar fondos, hacer grandes fiestas (¿por qué no?), hacer contratos con varias fundaciones y logrando impactar en la vida de miles.

Abre un blog. Si quieres crear una audiencia de un tema que te interese. No dejaré de mencionar la importancia que puede tener escribir y expresar tus ideas a través de un blog.

Es una de las maneras más fáciles de descubrir que cosas te interesan, de comprender un poco más hacia dónde quieres dirigirte y qué tipo de público te gustaría servir una vez que quieras comenzar un negocio.

Aprende y emprende. Es muy fácil emprender algo hoy en día. Para darte un ejemplo: si te gusta la fotografía, lee varios libros, toma muchas fotos, muéstralas a otros fotógrafos, aprende de ellos, crea un portafolio en línea, difunde tu proyecto e vende tu selección fotográfica más bonita.

Deja los miedos atrás y échate a perder desde ahora

Cuando platico con personas más grandes que yo, siempre les bromeo que “aún soy un joven con ilusiones” y naturalmente les da un poco de risa. Pero luego me pongo a pensar que es muy cierto.

Y por eso lo repito:

“Aún soy joven y tengo ilusiones de hacer algo más.”

Como tú también.

Tú, mi joven amigo, tienes la fuerza suficiente para combatir todos tus enemigos, para encontrar lo que te interesa, para viajar por el mundo, para forjar tu vida independiente y para crear nuevas experiencias.

Echémonos a perder desde ahora.

Emprendamos.

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