Sé libre de manejar el tiempo a tu manera

La vida es ese fascinante momento que pasa en un abrir y cerrar de ojos; un día estás jugando a las escondidas y el siguiente, estudiando en la universidad.

En mi infancia me emocionaba mucho celebrar mi cumpleaños… ahora me es difícil creer que ya llevo más de 27 veces celebrando. Desde tiempos recientes, los he procurado festejar de una manera diferente: con más agradecimiento y mucha retrospección.

Aún es difícil de asimilar, pero sé que algún día ya no estaré aquí. Y como cada cumpleaños me acerca más a ese momento, entiendo que debo aprovechar mi tiempo de la mejor manera posible.

 “Saber que algún día vas a morir es la mejor forma de evitar la trampa de no arriesgarlo todo”. – Steve Jobs

Mi mayor sueño siempre ha sido dejar el impacto más grande posible mientras siga en esta Tierra. Lejos del dinero o lo material, si hay algo que valoro sobre todas las cosas en la vida, es el tiempo.

Dinero podrás tener y generar mucho, pero el tiempo es absolutamente finito. Una vez que se te acaba, no hay forma de sacar más. A menos que tu sueño dorado sea tener el más grandioso mausoleo de todos los tiempos, todo el dinero del mundo no servirá para nada en el cementerio.

La mayoría de las personas no se dan cuenta, pero cuando están trabajando para una empresa, están dando su tiempo (además de atención y esfuerzo) a alguien más a cambio de dinero (y sensación de seguridad).

De ahí viene la importancia de buscar algún trabajo que te guste o por lo menos, que te sirva como medio para algo más grande en tus planes de vida.

Cada mañana, pregúntate: ¿estás disfrutando tu tiempo finito?

Si la respuesta es sí, entonces estás en la mejor de las oportunidades, ya que disfrutas lo que haces, obtienes ingresos y tienes sensación de seguridad.

Si la respuesta es no, entonces es momento de usar tu tiempo de otra manera.

El tiempo a tu favor

En lo personal creo que el camino del emprendimiento es el más viable para administrar tu tiempo con mayor satisfacción. Por eso aconsejo crear pequeños negocios que se enfoquen en la libertad: negocios donde puedas elegir tus horarios y tu estilo de trabajo.

No tienes que esperar la jubilación, ser millonario, pensar únicamente en dinero, escalar a lo grande, pedir inversión ajena ni devorar el tiempo completo de tu existencia. Con que cubras los gastos de tu estilo de vida, ya lo estás haciendo bien.

Lo importante es que el tipo de negocio que elijas pueda soportar tu vida, no la de alguien más (como lo haríamos en un trabajo normal).

Tampoco quiero engañarte diciéndote que un negocio de este estilo es más fácil de construir que otro convencional; a cualquier negocio le toma su tiempo prosperar. Si hay alguien que te dice lo contrario, huye y cuéntaselo a quien más confianza le tengas.

En lo personal quedé encantado cuando supe que a través de un simple negocio freelance (como diseñador web) podría alcanzar el estilo de vida que siempre quise.

Ahora puedo decidir a qué hora trabajar, cuándo irme de viaje —sin esperar las vacaciones que sólo vienen una vez al año— o si simplemente quiero disfrutar de un día cualquiera sin el apuro de tener que regresar a la oficina después del almuerzo.

Cada momento de tiempo que puedo ahorrar en mi trabajo, lo gano para usarlo como quiera: leer un buen libro, dar una vuelta al parque, trabajar en otro proyecto, hacer algo social o inclusive, no hacer nada… todas son opciones que tengo gracias al tiempo libre que me brinda mi pequeño negocio.

Lo que nadie nos enseña

Aprovechar las horas de cada día a tu manera podrá sonar bastante genial, pero existe un gran problema del que poca gente habla.

Desde temprana edad estamos acostumbrados a seguir horarios. Durante la educación formal básica tomamos clases desde las 7 am y hasta las 2 pm (con algunas variaciones según el nivel y el sistema educativo), luego seguimos una agenda prescrita en la universidad y terminamos trabajando bajo el estricto calendario de una empresa.

No resulta extraño, una vez que buscamos romper las ataduras y trabajar por nuestra cuenta, encontrarnos con que no tenemos la más mínima idea de cómo administrar el tiempo.

Simplemente no estamos preparados para ser libres.

Somos como esos cachorros a los que sueltan por primera vez y se quedan paralizados: lo ven todo con ojos de estúpido, y como están muy atemorizados por la nueva experiencia, mejor esperan a que les pongan la correa otra vez. No parece que sepan moverse sin ella.

Ya comentaba que el tiempo es finito. La realidad es que no puede ser creado, pero definitivamente puede ser desperdiciado. ¿Qué tanto no habría podido hacer y deshacer aquel cachorro en los momentos que estuvo libre de la correa? Por eso es muy importante que analices cómo usas las horas que tienes disponibles cada día y que te organices de tal manera que puedas cumplir con todo lo que te ayude a alcanzar tus objetivos de vida.

Debes aprender a optimizar el tiempo. A distinguir cuáles actividades son obligaciones y cuáles no. Así evitarás caer en el círculo vicioso de creer que todo lo que agendas es necesario.

Cuando eres libre de manejar tus horas, las tareas no se van a hacer solas. Nadie te va a regañar si estás perdiendo el tiempo. A diferencia del burócrata, quien puede hacerse tonto de vez cuando si el jefe no lo ve, tú no recibirás dinero al final de la quincena por sentar el trasero en una silla; tienes que estar generando ese dinero a través de tu propio empleo. Y difícilmente serás contratado si fallas en tomarte el tiempo para mejorar tus servicios.

Si lo piensas a fondo, existe una razón por la que las personas deciden trabajar en oficinas con horarios establecidos: así se entrenan para una rutina que se supone los hace más productivos.

De hecho, trabajadores independientes como cualquier freelance, deberían hacer algo parecido para tener más tiempo libre.

La productividad se trata principalmente de organizar tus tiempos; se consigue creando una rutina para llevar el negocio adelante y también dejando espacio para las actividades fuera del trabajo.

Del otro lado de la moneda, a veces puede surgir un problema si amas lo que haces: te encuentras tan absorbido por tu trabajo que se te olvida estar presente con tus más cercanos.

Si no aclaras los límites entre tu vida y tu trabajo, será difícil ofrecer tu tiempo libre para todas las actividades que algunos consideran extras, pero que son necesarias: estar con la familia, salir con los amigos y hasta tener momentos de no hacer absolutamente nada.

La cruda realidad es que no es fácil manejar nuestro tiempo, ya que estamos desacostumbrados y nadie nos enseña a ser independientes.

Únicamente lograrás serlo si te dispones, a través de prueba y error, a reconocer tus prioridades, establecer sistemas, definir fechas límites y ser consistente hasta encontrar la mejor rutina de trabajo para ti.

Entre más disciplinado seas, más libertad tendrás.

El tiempo es tuyo, amigo nómada

 “Un día me desperté dándome cuenta que podía hacer lo que quisiera con mi tiempo. El tiempo era MÍO. Podía usarlo, invertirlo o perderlo en cosas inútiles. Nadie estaba ahí para decirme lo contrario. Libertad”. – Colin Wright

Muchas de las personas más felices que conozco no se enfocan únicamente en el dinero, sino también en cómo están usando su tiempo en lo que realmente les interesa.

Aunque ellas pueden pasar varios días trabajando intensamente, de repente las vas a ver sin hacer absolutamente nada, porque han aprendido a adaptar sus negocios a su propio estilo de vida.

Como nómada serás más propenso a tomar el tiempo en serio, porque en cada viaje nuevo vas a querer disfrutar todo lo que te ofrece la ciudad, y si no tienes un sistema, será difícil disfrutar tu estadía y al mismo tiempo sacar adelante tu trabajo.

El tiempo es el mayor aliado que tenemos. Si nunca olvidas que es finito y haces todo lo posible por usarlo de manera efectiva, realizando actividades que realmente te aporten valor, tendrás una vida bastante buena.

Quizá eres de esas personas que se la pasan a la espera del momento perfecto para comenzar algo…

  • ¿Quieres renunciar a tu trabajo?
  • ¿Hacer un viaje nuevo?
  • ¿Comenzar un negocio?
  • ¿Hablar con esa persona?

Déjame decirte algo que ya sabes, pero es necesario recordarte: no existe el tiempo perfecto para comenzar.

Evita planear y actúa desde ahora, que se te está acabando el tiempo.

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