Mi situación actual de nómada

A lo largo de los últimos cuatro años me he estado creando un estilo de vida conocido hoy en día como “nómada digital”, lo que para mí simplemente significa la libertad de moverme cuando y donde quiera.

Esto es posible, en gran parte, por mi trabajo, que se hace completamente en línea, pero también consiste en una serie de decisiones personales (como ser minimalista, priorizar los viajes y tener planeadas las finanzas) que me permiten llevar mi vida a cualquier parte del mundo.

Lo interesante es que, poco a poco, he contagiado a varias personas cercanas a mí, de tal modo que esta realidad se ha ampliado a todo mi alrededor. Sin que me diera cuenta antes, mi familia, amistades y otras relaciones han empezado a hacer algo similar.

Por eso me gustaría contarte todos los eventos que están pasando en mi actualidad y se ven reflejados en mi situación de nómada. Son estos:

  • Mi madre está viviendo en Estados Unidos.
  • Mi padre piensa moverse a otro estado.
  • Mi hermano y su recién nacido viven en mi ciudad natal.
  • Mis amigos están regados por todo México y otros a lo largo y ancho del mundo.
  • Daré pláticas en varias ciudades.
  • Aún no decido dónde voy a “establecerme”.
  • Mi (ex) novia vive del otro lado del mundo.

Interesante, ¿verdad? Yo aún no me lo creo. Es como dice una de las frases más memorables del libro El Alquimista: “cuando quieres una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla”. Así justamente me siento ahora.

Por cierto que te menciono todo esto sin intención de presumir; simplemente lo hago porque deseo que de mis experiencias puedas extraer algún aprendizaje.

Ahora vamos a indagar un poco más sobre todo lo que está pasando en mi vida nómada.

Mi madre americana

Mi mamá ha sido una de las principales víctimas de mi virus nómada. La he visto viajar más desde que comencé y siempre está intentando visitarme en las ciudades a las que me voy a vivir. Por ejemplo, hemos celebrado juntos mi cumpleaños en Bruselas, Chicago y Toledo.

Pienso que, de cierta manera, mis actividades la animaron a tomar un gran paso en su vida: volver a casarse.

Para hacerte la historia corta, treinta años atrás, ella tuvo una pareja en la Ciudad de México. Recientemente se reencontraron en Facebook, decidieron volver a verse y ahora están juntos. Como esta persona desde hace tiempo se mudó a Ohio, Estados Unidos, mi madre se animó a ir a vivir allá y casarse.

¿No es fascinante? Cada que se lo cuento a alguien —especialmente a una mujer—, sale encantado de oír esta historia de amor. Curiosamente, mi mamá me dijo que está escribiendo su biografía al respecto, ya te contaré cuando la haga pública…

Decidí venir a vivir a Toledo, OH, por un tiempo, para acompañarla en su boda, conocer al esposo y darle apoyo mientras se acopla al estilo de vida americano.

Mis cercanos en todas partes

En cuestión de mi familia, aparte de mi mamá y un primo cercano que están en Estados Unidos, la mayoría de mis familiares, para fortuna mía, aún siguen en Tabasco (mi estado natal en México).

Justo vine a estar unos días aquí ya que mi sobrino, el hijo de mi único hermano, cumplía un año y nos tocó presenciar el bautizo con todos los conocidos.

Aún está muy chico para recordarme, pero sólo sé que me gustaría que me viera como su tío el viajero. Esto sí sucede ya con el hijo de mi papá, quien cada vez que me ve me pregunta qué lugares he visitado.

Hablando de mi padre, en la última plática que tuve con él me pareció que también le había contagiado el virus nómada; me comentó que le gustaría vivir en otra ciudad, quizás Mérida o alguna otra por el centro del país.

Si llegara a moverse, entonces el núcleo de mi familia estaría en diferentes partes y me sería complicado pasar tiempo de calidad con todos… Es algo que iré resolviendo con el tiempo, cuando sepa con mayor precisión los planes de cada uno.

Sobre mis amigos, desde hace tiempo los tengo regados por todas partes. Mientras unos todavía están en Tabasco, otros los he cultivado en varias ciudades mexicanas e incluso a lo largo de todo el mundo —espero visitar muy pronto a dos grandes amigos que se encuentran en Barcelona— . Esto se debe a que he formado nuevas amistades en cada uno de mis viajes.

Si has leído el principio, notarás que he escrito “(ex) novia”. Cuando empecé a escribir este artículo, tenía una hermosa y carismática novia de Rusia, pero en este momento, lamentablemente —¿o afortunadamente?—, puedo confirmar que ya no seguimos juntos. Ni modo, la vida sigue, ¡verdad!

Por ahora vamos a obviar este tema, pero no te preocupes, ya te contaré al respecto en otro artículo que voy a publicar pronto, así te enteras de todo el chisme.

Regresando al tema, hay alguien muy cercano a mí para quien me fue muy difícil encontrar el modo de verle más seguido. Se trata del pequeño animalito de la familia.

Silver

Te presento a Silver, un perro chihuahua con seis años de vida —si contamos los años perrunos, es más grande que yo.

Él ha pasado por varios eventos familiares, tales como los tiempos cuando estudiaba, la gran mudanza que hicimos, la separación de mis padres, mi ausencia por varios de mis viajes y la aparición de nuevos integrantes en la familia.

Creo que no hay suficientes palabras para describir cuánto quiero a este pequeño perrito. Inclusive siempre le he dicho a mi madre que es el nieto por parte mí. Casi puedo asegurar que lo digo honestamente.

Hemos vivido tanto juntos que me gustaría estar con él siempre. Sin embargo, todos sabemos lo difícil que es viajar constantemente con un animal; por eso siempre se ha quedado en casa.

Ya que mi mamá se mudaba a Estados Unidos, el problema era encontrar un buen cuidador para Silver. Después de darle vueltas y vueltas al asunto, decidí que, en vez de dejarlo en Tabasco con personas que quizá no lo cuidarán bien, lo mejor era llevarlo a USA.

Dicho y hecho. Arreglé los papeles, le compré un “boleto” por Aeroméxico y me lo llevé a vivir a Toledo con mi madre.

Es la primera vez que viajo con un perro, ya te contaré en otro artículo toda la experiencia al respecto, pero por ahora te lo puedo resumir así: Silver se portó excelente y es muy caro viajar con una mascota.

Lo que me hace muy feliz es saber que ahora mi perro está contento con su abuela. No me sorprendería si al rato se convierte en todo un estadounidense.

Compras minimalistas

Si te soy sincero, nunca he sido fan de los Estados Unidos. Aparte de Nueva York —que es una ciudad completamente diferente a cualquier otra—, pocas cosas de este país me llaman la atención.

Sin embargo, hay algo que sí me gusta mucho: las compras en línea con envíos rápidos. Siendo honestos, las mejores tecnologías, productos y proyectos se encuentran aquí, por eso es un plus tener servicios como Amazon Prime, que entregan los productos en menos de un día.

Sé que para ser un minimalista puede sonar contradictorio, pero aprovechando mi estadía, me fui de shopping y conseguí varios productos que ya tenía en mente, los cuales sólo serían accesibles (o más baratos, al reducir el envío) en EUA, tales como:

  • La mochila Minaal 2.0

Desde hace un año, que publiqué las 78 cosas con las cuales viajo, tenía en mente comprar este mochila. Un proyecto respaldado en Kickstarter por dos neozelandeses, el cual promete ser la única mochila que necesitas para un viaje por el mundo.

Su precio es un poco alto, pero va respaldado por una excelente calidad. El material se ve bastante duradero y tiene un diseño bastante atractivo; completamente lo que esperas de un viajero.

Así que mi idea es viajar únicamente con esta mochila durante todo un año. Ten por seguro que te iré contando mis experiencias al respecto.

  • Camisa de vestir Wool & Prince

Desde hace tiempo vengo oyendo que las camisas de lana de merino son las más duraderas, se adaptan a cualquier clima y resisten el olor. Este el caso de las camisas Wool & Prince, otro proyecto fundado en Kickstarter por una persona que usó la misma playera durante 100 días.

Cuando la compré, pensé en usarla por 30 días para ver si era cierto que duraban sin despedir olor, y aunque todo parecía indicar que así sería, tuve una gran problema: resultó que soy alérgico a la lana. Al quinto día me estaba picando la piel por todas partes. Así que desistí del proyecto y tristemente la devolví.

Actualización: aquí dejo el video final de esta experiencia:

Ahora estoy en búsqueda de camisas que hagan lo mismo, pero que sean de otro material. Cuando regrese a Estados Unidos haré nuevas compras y te iré avisando conforme las vaya probando.

  • Pants (o sweatpants) Public Rec

Pocas veces encuentras unos pants para hacer ejercicio que se vean bien y sean duraderos, pero este es el caso de los “sweatpants” de la marca Public Rec. Son perfectos para gente minimalista o viajera, ya que puedes usarlos mientras recorres alguna ciudad sin perder el estilo. Completamente recomendados.

  • Boxers nuevos

Resulta que me quedé sin calzones limpios y en vez de lavar los viejos, me compré unos nuevos —no pongas esa cara, seguro tú también lo has hecho alguna vez—, pero no unos boxers cualesquiera, sino únicamente los que están diseñados con intención de ser duraderos y con buena vista.

Así que me la pasé comprando boxers y haciendo la prueba de calidad al registrar si todavía olían normal, se veían bien y se sentían cómodos después de varios días de uso.

Entre varios ejemplares que mostraré en artículos posteriores, destacan los boxers ExOfficio, los cuales fueron creados con el afán de que no fuera necesario más que usar dos unidades en un viaje por el mundo. Suena interesante, ¿no crees?

  • Nintendo Switch

Sí, me compré una consola que llevaré por el mundo. Aparte de ser fan de Nintendo desde muy chico, me fue muy grato saber que el Switch está diseñado tan bien para los viajeros.

Gracias al tamaño, su portabilidad es ideal para llevar a cualquier parte. Con algunos accesorios que compré y de los que te comentaré en un siguiente artículo, he podido jugarlo tanto con una televisión como sin ella, en el avión, en un camión y con varias personas al mismo tiempo.

  • Accesorios

También hice algunas pequeñas compras de ropa, como algunas calcetas que prometen ser resistentes al olor y fáciles de lavar, un kit de cortaúñas de acero inoxidable y una genial bolsa para los accesorios de baño.

Mi viaje para celebrar los 30 años

Ahora que mi vida nómada se encuentra en el punto más alto y tengo el equipaje ideal para estar en constante movimiento, debo aprovechar este momentum para hacer un viaje muy grande.

Es justo lo que tengo planeado ahora: me voy a tomar un año completo de viajes anticipando la celebración de mi aniversario 30, que se viene el próximo año.

Sí, la fecha temida por muchos. Algunos dicen que uno es completamente diferente al llegar al tercer piso. Otros dicen que ni se siente la diferencia. ¿Cuál de las dos será verdad y cuál mentira? Sólo me queda esperar un año para saberlo.

El plan comienza desde ahora mismo, que emprendo un viaje hacia Lisboa, Portugal, para vivir allí dos meses. ¿Por qué decidí ir hacia allá?

En primera, fue culpa de mi (ex) novia, quien hablaba mucho de las maravillas de aquel lugar. Lo que me llamó la atención fue que, se supone, es la ciudad más barata en Europa.

Con eso basta para mí, ya que, acostumbrado a los gastos en Latinoamérica o Asia, todavía me resulta un poco difícil mantener las finanzas que me permitirían un buen estilo de vida en la zona europea.

En segunda, ¡fui invitado a dar una plática! Así es, justo como pasó en Argentina, daré una conferencia en el DNX (la conferencia más grande de nómadas digitales) que será llevada a cabo en Lisboa.

La gran diferencia es que será mi primer plática en inglés. Estoy emocionado por dar este gran paso: siento que me dará más confianza para expandir el mercado con mis servicios de diseño web en otro idioma —ya te contaré más sobre los planes que tengo al respecto.

Así que, aprovechando mi visita, pretendo quedarme dos meses para entender bien cómo se vive allí. Debido a que, como mexicano, tengo la posibilidad de estar tres meses en Europa, durante el tercero buscaré conocer otra ciudad.

Aún no me decido, pero tengo en mente ciudades con bastantes nómadas, como Berlín o Budapest. Por ahora me atrae más la segunda opción, pero lo decidiré más adelante.

Después del viaje europeo, quiero pasar las vacaciones de Navidad con mi mamá, así que volveré a Estados Unidos y aprovecharé para cumplir algunas metas que tengo, como por ejemplo, ver un partido de la NBA y presenciar el año nuevo en Nueva York.

Entrando al 2018, en enero, quiero regresar al mundo asiático y vivir en algunas ciudades que me faltó conocer durante mi última visita. Primeramente quiero estar en Saigón, que es valorada por su exótica comida y buen estilo de vida.

En febrero, por dos meses permaneceré en uno de los lugares favoritos entre los nómadas: Bali, Indonesia. Muchos me han comentado que la gente allí es muy amable, que tiene paisajes hermosos, muchas actividades y que los precios son bastante accesibles. Así que ya te contaré si es cierto todo el hype que hay detrás de este lugar.

Luego me regreso a Europa para estar dos meses en Barcelona, por varias razones: probablemente daré otra conferencia, seré parte de la fiesta VAM de mi amigo Ángel Alegre, visitaré a mis amigos, veré a clientes que viven allá y aprovecharé para visitar a todos los nómadas que anden por allí para entonces.

En junio quiero cumplir otro sueño: presenciar un partido de México en un mundial. Así que voy a estar un tiempo en Rusia, disfrutando de la fiesta futbolera y conociendo algunas de las ciudades.

Por último, como mi sueño de los 30 años es tomar un viaje completamente inmerso en naturaleza y espiritualidad, para finales de julio me iré al Tíbet. Aún no tengo bien planeado adónde ni cómo exactamente, sólo estoy seguro de que estaré un par de meses fuera de internet, viajando a través de las montañas asiáticas. ¡Será todo una experiencia que estaré contento de mostrarte!

Y es así como termina mi viaje de un año completo. En resumen, el plan de mis treinta años será el siguiente:

  • Lisboa (SEP-OCT 2017)
  • Budapest o Berlín (NOV 2017)
  • Toledo y Nueva York (DIC 2017)
  • Saigón (ENE 2018)
  • Bali (FEB-MAR 2018)
  • Barcelona (ABR-JUN 2018)
  • Moscú (JUL 2018)
  • El Tíbet (AGO-SEP 2018)

Actualizacion: He hecho algunos cambios al plan original por que fui invitado a dar unos talleres. Si quieres ver exactamente donde ando, haz clic aquí

¿Qué te parece? Después regresaré a México para ver a la familia y tomar un buen descanso. Quizá haya algunos cambios en el camino, pero los planes son casi fijos. Si estás cerca en cualquier de las fechas, ¡no dudes en contactarme!

¿Dónde voy a vivir?

Vaya que ha sido un artículo más largo de lo esperado. Si llegaste hasta aquí, me alegra saber que te ha interesado mi historia y todo lo que tengo planeado.

Voy a terminar con la pregunta que mucha gente me hace: ¿adónde voy a parar?

Pues, si te digo la verdad, yo tampoco lo sé todavía.

Ten por seguro que no quiero viajar toda mi vida.

Algún día voy a establecerme en algún lugar. Quizá en un par de años, o en cinco. Puede que conozca a alguien con quien quiera hacer una familia, o tal vez ella sólo quiera viajar conmigo.

Inclusive todavía dudo sobre el tema de dónde quiero tener establecida mi nacionalidad. Por ejemplo, aunque orgullosamente cuento con un pasaporte mexicano, ahora que mi mamá vivirá en EUA, podría considerar la opción de pedir nacionalidad americana. Podría ser buena opción, aunque también me atrae mucho vivir en Europa.

¿Qué va a pasar conmigo entonces? Ya que me encuentre en el tercer piso, presiento que mis prioridades cambiarán bastante, pero ahora mismo no te puedo asegurar nada realmente.

El destino lo dirá. Por mientras, será un placer que me acompañes en todo esto que será el trayecto de mi vida. Sigamos con lo que de seguro me toca vivir: mi plan de los 30 años y toda mi situación actual de nómada.

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