Montreal: Nomadeando en la cultura canadiense

Voy a contarte mi experiencia en esta genial ciudad con los puntos que todo nómada digital debería tener en cuenta para vivir por un tiempo prolongado.

Al inicio del año decidí irme a vivir a Montreal, Canadá por varias razones: la primera es que nunca había visitado este país, la segunda es que tenía muchas ganas de practicar el francés ¡sería mi cuarta lengua! y la tercera es que salía con una chica canadiense que vive ahí —esa es otra historia.

¿Pero te cuento un secreto? Me salió completamente gratis este vuelo. El año pasado me encontraba de vuelta a México por el aeropuerto de Portland, EUA (con la aerolínea Delta), cuando en el área de abordar nos dijeron que el vuelo estaba sobreocupado y buscaban voluntarios para tomar el siguiente vuelo y así dejar su asiento a otras personas.

Como buena gente que soy —la verdad es que no tenía prisa por irme— lo acepté, ¡y resulta que me dieron un bono de $800USD para viajar donde quiera en un plazo de un año! Desde entonces me volví fan de Delta.

Así aproveché el bono para crear un vuelo largo de México a Canadá y regresar por Fargo, EUA (el rumbo fue MEX-YUL-FAR-MEX) en el que tuve que pagar: cero pesos mexicanos. Qué genial, ¿verdad?

Clima y entorno

Lo que me sorprende de esta ciudad es su clima extremo. Para el invierno, que dura casi seis meses, pueden llegar hasta -30º… ¡un congelador andante!

Lo interesante es que se creó una zona súbterranea donde hay plazas comerciales y que se conecta con el metro para que la gente todavía pueda disfrutar estos días de frío.

Por suerte llegué casi cuando se estaba acabando el invierno que la primera semana anduve en los -11º C, pero aún así fue difícil adaptarme a estas temperaturas, tomando en cuenta que venía de mi ciudad (Tabasco) que es uno de los lugares más calientes de México.

Pero en verano la cosa cambia completamente, una vez que ya no hay rastro de nieve las personas salen a la calle para reunirse tanto en unos hermosos parques naturales como en los restaurantes donde ponen terrazas para disfrutar del día.

Personas y ambiente

Lo que más me gustó es que Montreal es una ciudad que está siempre activa. Hay eventos para de todo tipo (y para todo tipo). En la noche, en el día o todo un fin de semana.

Yo viví cerca de la calle St. Catherine donde se encuentra la zona gay (se me hizo costumbre que me estuvieran haciendo conversación y decirles que me gustan las mujeres para alejarlos…), que la verdad tenía buen ambiente ya que en verano cerraban el paso al automóvil y se volvia una larguísima calle peatonal con mucha gente caminando.

También me encontraba muy cerca del campus principal de la universidad capitalina (llamada UQAM) por lo que siempre estaba rodeado de jóvenes y muchos bares para pasar el día con buen ambiente.

La ciudad tiene muchas zonas distintas; como el lugar yo estaba que era un poco más “hipster”, el Old Port Montreal que era la zona vieja llena de arquitectura medieval y cerca del mar, como el centro cosmopolita lleno de altos edificios y también muchas zonas verdes en toda la ciudad.

El idioma principal es el francés con acento “quebecoise”, que realmente es díficil de aprender (me fui sin entenderlos…) porque es muy diferente al acento europeo. Mayormente te hablarán y verás signos en este idioma, pero la gente habla muy bien inglés que no hay problema para comunicarte con los residentes.

Precios y transporte

Ya no tengo los registros de mis gastos en Montreal, pero como el dólar canadiense es más barato que el estadounidense (peor ahora que sube cada día…), el precio promedio al mes no fue tan órbitamente como uno puede pensar.

Rentaba un cuarto en un departamento que encontré a través de AirBnb por un precio de $400 CAD, + transporte mensual $82 CAD + despensa $300 CAD + celular $25CAD + salidas $150 CAD = $1000 CAD apróximadamente, es decir, unos $13,000 MXN por mes. Nada mal, ¿eh?

Soy feliz cuando me visito una ciudad donde casi no es necesario un automóvil, así que Montreal fue bastante grato porque su sistema de metro es bastante eficiente y cubre casi todos los rinconces de la ciudad.

Además de que también cuenta con una linea de buses que comparten el mismo ticket con el metro. Y también se disfruta mucho si tienes una bicicleta, porque los automovilistas de aquí respetan bastante.

Ambiente de trabajo

La idea de trabajar remotamente todavía no es muy conocida por aquí pero afortunadamente ya cuentan con algunos espacios co-workings que me han gustado mucho.

El primero se encontraba un poco retirado del centro, pero la comunidad es bastante amigable. El segundo se encontraba en la zona antigua de la ciudad, en un espacio que restauraron para preservar la arquitectura medieval en el interior aún cuando actualizaron el cableado interno para poner fibra óptica y, ¡tener un internet de 20GBPS en descarga!

Comida

Los fines de semana me daba una escapada a los mercados locales donde podía probar la deliciosa comida “quebecoise”, que principalmente consistía en el jarabe de maple – la verdadera savia que se extrae del arce. ¡Verdaderamente delicioso!

Un dato muy curioso es el vino. Aparte de ser delicioso y tener buena gama de vinos, existen tiendas únicamente para vender este producto y también es posible llevarlos a los restaurantes (marcados con Apportez Votre Vin) sin que te cobren extra.

La zona de Québec es muy famosa por sus papas que le llaman “poutine”, que son una mezcla de un montón de papas fritas con tocino, jamón, queso o cualquiera cosa loca que se les ocurra. No lo comía mucho, pero después de cervezas en la noche, ¡sabía muy rico!

La comida internacional está bien cubierta así que hay gustos para todos. Claro que hay nada mejor que la comida mexicana y los tacos… el mejor reemplazo que encontré fue la carne árabe y sus pita kebaps.

Seguridad

Aquí no hay mucho que decir ya que Canadá es bastante conocido por ser un lugar muy tranquilo. Claro, como toda ciudad tiene sus lugares prohibidos pero en general es bastante seguro y se puede caminar hasta de muy noche sin ningún problema.

También me di una escapada a la cápital de Quebec, que se llama Ciudad de Québec, disfrutando mucho el viaje ya que tenía un tour privado con mi amiga canadiense (wink, wink) que ya había vivido aquí cuando era más chica.

A comparación de Montreal, esta ciudad es más tranquila pero tiene un encanto bastante mágico. En el centro de la ciudad se encuentra el Old Port Quebec donde se puede apreciar la arquitectura medieval y como se vivía en esos tiempos.

Una ciudad muy entretenida

Así que ahi lo tienes.

Finalmente me llevo un recuerdo bastante grato del ambiente que se vive en la zona francesa de Canadá. Si aprendí más a hablar francés, pero la verdad es que su acento está bien díficil que fue poco lo que mejoré…

Pero Montreal es definitivamente un lugar que vale pena ir a vivir por un tiempo. En mi caso estuve dos meses que experimenté desde el frío intenso donde no quería hacer nada y los días de calor que estaba todo el tiempo en la calle.

Durante este viaje aprendí que perder la productividad puede ser peligroso y también fue cuando diseñé en el sitio web de Blog&Lana.com, así podemos decir que la web de Sonia fue “Made in Canada”.

Por cierto que las características de esta ciudad que te muestro en este artículo, son datos importantes que todo nómada digital debe revisar cada que quiere permanecer en un nuevo lugar (existe una página muy buena que incluye el rating de muchas ciudades).

En resumen éste es el rating que le doy:

  • Calidad de internet: 90/100
  • Ambiente: 90/100
  • Seguridad: 95/100
  • Clima: 75/100
  • Costos: 80/100

Con un promedio de 8.6, le doy el visto bueno para viajar y trabajar al mismo tiempo en esta ciudad canadiense. Si tienes la habilidad de moverte con tu trabajo, ¡te recomiendo mucho que vayas a Montreal para pasártela genial!

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