Por favor, no me llames nómada digital

Yo era un nómada digital mucho antes de que fuera mainstream y he visto qué tanto se ha ensuciado el concepto.

Aún recuerdo el momento en que decidí ser freelance. ¡Estaba emocionado al reconocer que, con solo cuatro elementos, podía ser libre de vivir en donde quisiera!

Así fue como, cinco años atrás, tomé mi laptop y me puse a viajar por el mundo.

Visitando los espacios de coworking, conocí a algunas personas que hacían lo mismo que yo. Varios de ellos se denominaban “nómadas digitales”.

¡Por fin había descubierto mi tribu!

Al investigar más del tema, me empezó a parecer necesario visitar la ciudad de Chiang Mai, en Tailandia; muchos la reconocen como la mecca de los nómadas digitales.

Tenía que ver si era cierto, por lo que tomé mi maleta y me fui a vivir allí por casi un año.

Al final quedé encantado con el lugar. Más que nada, con la cultura tailandesa. Y el café. Dios. ¡Cada cafetería es sinónimo de pura delicia!

Sin embargo, me llevé algunas ingratas sorpresas que causaron conflicto en mi gusto sobre el movimiento.

Descubrí a muchas personas que estaban en el negocio de vender un estilo de vida, parecido a las empresas multinivel y network marketing.

Aquellos que llegan sin ingresos, sin experiencia y esperanzados por un curso en línea que compraron.

Son los mismos que usan el término “nómada digital” para mostrar que están disfrutando de la vida, cuando en realidad viven en un modesto apartamento y en las zonas más escondidas de la ciudad.*

También encontré a los miles de coaches que, según ellos, tienen las respuestas a todas tus preguntas. Hasta las que no te has hecho.

De igual manera, me encontré con esos viajeros esporádicos que ya se creen nómadas digitales por grabar videos. Al final son backpackers que hacen contenido en YouTube con la esperanza de ganar dinero por presumir sus viajes.

Desde entonces me di cuenta de que estábamos haciendo las cosas mal. Por lo menos estos métodos van muy fuera de lo que pienso que es ético.

Todo esto me sacudió completamente.

Tanto así que, un par de años atrás, decidí cancelar un curso con el mismo nombre del movimiento en el que ya había 25 alumnos inscritos.

La verdad es que ha sido un eterno conflicto interior desde que conocí más sobre el tema, siendo que yo comparto información al respecto.

Por eso, después de mucho pensarlo (además de hablarlo con otros amigos), he decidido removerme la etiqueta de nómada digital.

Por favor, no quiero que me llames así.

El término “nómada digital” está caducado.

Créeme que no soy el único que piensa de esta manera. Si googleas sobre el término, verás muchos foros donde se comenta lo mismo.*

Mucha gente que tiene negocios bien establecidos (que en realidad les permite ser libres de ubicación) o con bastante experiencia en viajes, también está dejando atrás esta etiqueta.

Es más, ahora que lo pienso, hasta el nombre no tiene sentido.

El término nómada permite hacer referencia a aquel que va de un lugar a otro sin establecer una residencia fija.

Por eso mucha gente relaciona este movimiento con los viajes.

Pero, ¿qué pasa si quieres tener una casa como base para luego viajar en ocasiones? ¿Y si realmente te quieres quedar en un solo lugar? ¿Dejas de ser nómada?

Es un gran problema definir a los demás por su estado actual de movimiento.

Todos tenemos maneras diferentes de viajar: algunos, por tres meses; unos, por seis; otros, una vez al año. De hecho, algunos van a depender de las reglas de la visa en el país que visitan.

Créeme —te lo digo con la experiencia de haber vivido cinco años viajando—, la vida no solo se centra en viajes. Es más importante el tiempo con las personas que conoces y la calidad de la relaciones que surgen.

En cuestión de la palabra “digital”, solo puedo decir que es como decir, “ciber café”. Suena bastante anticuado. En sí, ya casi todo se envuelve en formato digital. No hay necesidad de definirlo en una etiqueta.

Otro común denominador entre los actuales nómadas digitales es que generan un ingreso pequeño que les permite vivir bien únicamente en lugares baratos, como el sureste asiático o pequeños pueblos.

Pero, ¿qué pasa si quieres vivir en Europa? O en Nueva York, una de las ciudades más geniales del mundo, pero también de las más caras.

¿Qué pasa con aquellos que tienen la libertad como su mayor prioridad? Aquellos que buscan generar suficientes ingresos para solventar el costo de vida de cualquier ciudad.

Personas que hablan de verdaderas maneras de crear negocio, a través de la experiencia, de manera ética y con mucho conocimiento.

Ese es el tipo de gente con la cual prefiero tener conexión.

Gente que se ha segregado dentro de un nuevo grupo que lleva el nombre inglés “location independent”. Me parece que este define de mejor manera a quienes pueden trabajar & vivir en donde realmente quieran.

Lo he pensado bastante, pero aún no encuentro una definición que suene bien. Por lo menos en español. Si traducimos “location independent entrepreneur” se escribe como: “emprendedor independiente de ubicación”. Suena bastante feo, ¿no crees? Ya han habido varias propuestas en algunos foros, pero mientras no me convenzan, me verás diciendo “nómada digital” de vez en cuando.*

Más allá del nomadismo

Creo que ya estoy cansado de buscar el nombre correcto para este movimiento.

En realidad yo estoy más interesado en cultivar un grupo de personas que buscan ser independientes, en vez de solo viajar.

Para todo aquel que busca tener libertad de decidir lo que quiere hacer con su vida, de generar sus propios ingresos, manejar el tiempo a su manera y escoger dónde vivir.

Sin dejar atrás que estamos creando negocios que aportan valor a los demás. Que estamos colaborando en la sociedad con nuestras habilidades y conocimientos.

La idea de ser libre de movimiento es, más que nada, para conocer gente de todo el mundo. Entender nuevas culturas, enamorarte de alguien extranjero, crear relaciones sinceras sin importar la raza, color o religión.

En efecto, los “nómadas digitales” fueron los pioneros que permitieron ver el mundo de otra manera. Hemos expandido la definición de “casa” hacia una concepto de sentirse en casa en donde sea que vayamos.*

Ojalá que superemos pronto la etapa de presumir los viajes o vender falsos estatus para ganar dinero rápido. Enfoquémonos en hacer un impacto mayor.

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