Celebrando los reencuentros nómadas

Mucha gente me pregunta si es difícil viajar constantemente debido a la falta de relaciones duraderas con otras personas.

Te diría que sí, es complicado.

Una gran ventaja de permanecer en una ciudad, es que todo parece durar para siempre.

En cambio, como nómada todo parece efímero. Como si siempre hubiera un tiempo límite para estar con los cercanos.

Cuando viajas seguido, lo que más dices es adiós.

En el momento que te acostumbras a despedirte, es cuando habrás progresado como un buen viajero.

El estilo de vida nómada simplemente te hace recordar que la vida es así. Nada es para siempre.

Aún así, en realidad las despedidas son un “hasta luego”. Gracias al internet se puede mantener la comunicación con todas las personas que conoces en el camino.

Como todos estamos regados por el mundo entero y en constante movimiento, lo mejor es que siempre habrá otra oportunidad de vernos en persona.

Cuando sincronizamos nuestros viajes y tenemos la fortuna de volver a encontrarnos, celebramos a lo grande.

Por ejemplo, me hice de varios buenos amigos cuando presencié el Crucero Nómada y después del evento tuvimos que tomar caminos separados.

Había una mezcla de nacionalidades diferentes (alemana, americana, argentina, canadiense, española, mexicana), pero incluso así, meses después, tuve la oportunidad de encontrarme con varios de ellos en la Ciudad de México.

Nos tomamos la foto, la publicamos en el grupo de la comunidad y pasamos días juntos, ya sea trabajando o festejando.

Esos momentos de felicidad los llamo “la celebración del reencuentro nómada”.

Así me sucedió con mis amigos emprendedores digitales cuando di una conferencia en los capítulos de DNX, Barcelona y Buenos Aires; volví a ver a varios que considero grandes amigos.

En Barcelona tuve la oportunidad de desvirtualizar amistades que había tenido por más de cinco años, ¡gente con la que nunca me había visto en persona!

Como todos tenemos vida agitadas, sabemos que siempre habrá una siguiente ocasión para vernos.

Pero cuando los veo siento que somos amigos de toda la vida. Es difícil de explicar a menos que hayas tenido la misma experiencia.

En un mundo donde cada vez es más fácil moverse, esta es la nueva forma de relacionarse entre la actual y las siguientes generaciones.

Solo espero que se puedan apreciar más las relaciones con el menor tiempo que hay para estar con las otras personas.

Definitivamente se despide mucho al viajar, pero da por seguro que siempre es posible mantener una comunicación.

La vida se debe disfrutar a cada momento, más cuando hay oportunidad de celebrar esos pequeños reencuentros.

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