Mi travesía de diseño web hacia una comunidad

Como en estas fechas se cumplen siete años desde el lanzamiento de este blog, para celebrar hoy quiero contarte una historia de una manera diferente.

Te invito a entrar a mi baúl de los recuerdos para que me acompañes a tomar una aventura de descubrimiento, pasión y creatividad. Será una historia sobre mi camino hasta crear este blog, a partir de los sitios web que he hecho en mi trayectoria como diseñador web… ¡desde el año 2002!

Todo comenzó como lo que cualquier adolescente hace a muy temprana edad: aprender código web.

Si, claro… ¿quién hace eso a los 14 años?

Al parecer yo sí.

Desde chico he sido un bailarín. Pero no aquel considerado un experto en la música salsa ni el próximo Michael Jackson. En vez, siempre fue un buen bailarín enfrente de una máquina.

Déjame explicarte: desde muy chico era fan de un juego de bailes llamado Pump It Up (aunque es parecido a Dance Dance Revolution, no es lo mismo). Este consiste en subirte a la plataforma de una máquina tipo videojuego y moverte con los pies a ritmo de unas flechas que aparecen en la pantalla dependiendo de la canción.

¿Alguna vez supiste de este juego? Aquí puedes verme jugando de chiquito.

No podía esperar la hora que sonara el timbre de la escuela para irme a jugar. Casi todos los días me veías en la plaza más cercana gastándome el poco dinero que tenía para bailar un rato.

Era muy feliz. Tanto que podría decirte que había encontrado una pasión. Y algo tenía que hacer para compartir esta emoción al mundo… en ese preciso momento se me ocurrió aprender diseño web.

Un día me senté en la computadora, abrí el sitio Altavista (si, antes de que Google fuera famoso) y pase horas buscando sitios para aprender programación web.

Bajé el programa Microsoft Frontpage. Descargué Adobe Dreamweaver de forma ilegal. Leí muchísimos tutoriales. Me creé un sitio en Geocities y finalmente en el 2002 había nacido mi primer sitio web.

Así que a continuación me gustaría presentarte mi primer proyecto + sitio web con el nombre de Pump Virus: un portal de novedades y descargas relacionadas al juego Pump It Up. Sólo haz clic en el botón de aquí abajo para ver el sitio.

Ver sitio en vivo

Por suerte mantuve esta página respaldada y la he subido para que puedas verla en vivo. Encontrarás algunos enlaces rotos y un diseño bastante chistoso al ser creada por un chamaco de 14 años… cuando no existía WordPress, programas sencillos de diseño web ni la adaptación a móviles. Así que no me responsabilizo si se lastiman tus ojos al ver semejante página :D.

Hoy veo la página y me sorprende mucho como han cambiado las cosas. ¿En serio escogí esas tipografías? ¿Esos flamantes gifs? ¿¿Esos colores?? ¡Mi nombre público era “PumpLeader”! Pero que buen nombre para un experto en internet, ¿verdad?

Fuera de broma, está página fue una de las mejores cosas que haya intentado en mi vida.

Pasaba horas programando nuevas páginas siempre agregando contenido interesante para mis visitantes. Tengo un libro de visitas que puedes ver aquí lleno de mensajes de personas que disfrutaban mi sitio (después se lleno el libro de mensajes spam, así que sólo revisa los mensajes desde el 2004).

Esa sensación de conectar con gente de todas partes del mundo (aún sin conocernos en persona) y ayudarles de alguna forma siempre ha sido una sensación fenomenal (una oportunidad que agradezco del internet).

Si me preguntas hoy en día, creo que está es la verdadera razón por la que aprendí diseño web: quería expresar la pasión que tenía por un tema aportando valor a los demás con mi conocimiento.

Desde entonces me la pasé creando código para varios proyectos que hacía con amigos o simplemente por diversión. Creé una página de información de Nintendo, otro sobre lo más relevante en diseño gráfico, un foro para socializar en Tabasco (México), un sitio sobre carros eléctricos (un hobby con mi familia), entre otras cosas más.

Si has sido parte de la evolución del internet, pues si… te confirmo que también creé sitios en Adobe Flash. Aún tengo algunos sitios guardados que me da pena ver. Me alegra mucho que el internet dejo atrás este programa (te lo agradezco Steve Jobs) y hemos regresado a cosas realmente funcionales.

Dentro de mi baúl de recuerdos, he encontrado una página con mucha información personal que hice y me voy a atrever a enseñártela sin ningún cambio. Si quieres ver lo que pensaba a mis 14 años, podrás ver aquí dando clic aquí abajo.

Ver sitio en vivo

La verdad es que no me da pena enseñarte esa parte de mí. Ahora se me hace muy chistoso leer esos mensajes e imágenes que escribí en aquellos tiempos.

Ahora déjame mostrarte uno de los sitios más interesantes que hice en mi adolescencia: una “red social” para mi colegio. Si… muchos antes de que existieran todo lo que conocemos hoy en día.

El sitio se llamaba “ChuSherías”, el nombre surgió a partir de mi apodo en la escuela que era “Sheep” + el nombre de un amigo “Chucho” + la palabra “chucherías” que significa “muchas cosas tontas” usada mucho como palabra mexicana. Aquí abajo te dejo el enlace de mi obra maestra.

Ver sitio en vivo

No me vas a creer el auge que tuvo este sitio dentro de mi colegio. Como fue la primera vez que compré un dominio .com, el proyecto iba en serio. Teníamos una sección VIP donde únicamente con contraseña se podía acceder y toda la escuela nos preguntaban por la clave de acceso (y, no, perdón pero no puedo decirte lo que había dentro ?).

Después agregamos una galería de fotos donde cualquier alumno podía subir sus fotos, así que ya te imaginas la gran participación de la gente. Igual que mi sitio personal, había agregado un libro de visitas con comentarios (desde el 2004) de mis compañeros de clases, si quieres aquí puedes leer.

Fue un sitio muy interesante para su época. El momento más difícil cuando decidimos abrir el foro. Tuvo muy buena participación de la gente pero el problema es que empezamos a hablar mal del colegio y de algunas personas, que mi propia maestra de computación pidió que cerrará el sitio. …Y así fue como el proyecto llegó a su final.

“Eras el Mark Zuckerberg de nuestra época” – una amiga del colegio me dijo.

“¿Qué hubiera pasado si seguíamos este proyecto?” – me comentaba mi socio del proyecto.

Es cierto que pudo haber sucedido algo interesante si seguía el proyecto. Quizá podríamos haber llegado a crear una red social muy cercana a “Tuenti” – por que es casi imposible llegarle a Facebook. Pero bueno, siempre he dicho que “el hubiera no existe” y que “por algo pasan, al igual que no suceden, las cosas”, ¿no crees?

Ahora sólo queda como un proyecto que me llena de alegría cuando lo recuerdo y que me ha dejado muchos aprendizajes.

Tiempos de universidad

Cuando era momento de decidir la carrera, mis amigos del colegio pensaban que iba a estudiar algo relacionado con la informática.

Al final no fue así. Decidí estudiar arquitectura.

Si me preguntas por la razón, aún no puedo responderte al cien por ciento. Cuando hacía los sitios web lo que más me gustaba era la parte creativa, así que por lo menos sabía que necesitaba estudiar algo que fuera diseño.

En ese entonces no me veía como un diseñador gráfico y siempre me había llamado la atención esa idea de ser arquitecto.

Me interesaba la posibilidad de diseñar algo tangente, real, que se convierte en un patrimonio hacia otra persona. Es algo realmente muy interesante. Además siempre he sido una persona filosófica; la cuestión de pensar cómo se desarrollan las ciudades y la interacción de personas me atraía demasiado.

Lo que aprendí como arquitecto es invaluable. Puedo comprender mucho más el funcionamiento de cada ciudad nueva que conozco; desarrollé mi creatividad al máximo; aprendí a resolver las necesidades del diseño para un cliente que ahora aplicado en mi servicio freelance.

No me arrepiento de haber elegido esta carrera. Pero, ¿qué crees? Aún así todo ese tiempo creaba sitios web.

Cuando estaba en la universidad fui parte de la sociedad de alumnos de arquitectura y como siempre estábamos organizando nuevas ideas para motivar a la comunidad, yo me encargaba de la parte web.

Un proyecto interesante fue la primera conferencia internacional de arquitectura en nuestro campus (que inauguramos con el nombre de “Plan B”). Después de un año de planeación, pudimos crear este evento y yo fui el responsable de los sitios web (del primer y segundo año) de esta conferencia. Aún mantengo el sitio del segundo evento que podrás ver aquí abajo:

Ver sitio en vivo

¡Por fin una página que no me da pena enseñarte! Aunque te confieso que este sitio fue creado a partir de una plantilla, como estamos hablando del año 2013 mis habilidades de diseño ya habían avanzado mucho para entonces.

También creé sitios web viviendo en Italia. Dado que estaba estudiando urbanismo, nos pidieron crear un sitio en línea que pudiera tener la documentación completa del desarrollo urbanística de una zona especifica en Torino.

Así que otra vez con gusto yo fui el encargado. Aún recuerdo que esta página que fue del agrado de muchos profesores, que nos dieron la calificación más alta.

En este trabajo simplemente recaudamos la investigación de una zona de casas antiguas a través de fotografías y esquemas de planimetría. Una página en italiano bastante sencilla, bonita y que me trae muy buenos recuerdos.

Otro proyecto interesante que intenté crear era una combinación de diseño web + arquitectura + sustentabilidad + trabajo en equipo.

En esos tiempos los blogs andaba en pleno auge e inspirado en un sitio llamado ArchDaily, había pensado en hacer un sitio dedicado a la sustentabilidad en la arquitectura en español.

Recuerdo que pasé horas creando la estrategia de este sitio. Hice un plan de negocios bastante largo, invertí en un logo y una plantilla bastante visual y busqué crear un equipo (amigos dentro de la carrera de arquitectura).

Ya con todo el plan agendé una plática con mi equipo para mostrarles en más de dos horas todo el plan de acción, la responsabilidad de cada uno y lo que necesitábamos para lograr el proyecto. Recuerdo muy bien que recibí aplausos al final de esta junta.

Lamentablemente se quedo en pura plática. Ya que varios de los integrantes mostraban poco interés en tomar acción, decidí cancelar el proyecto. Así que hoy en día sólo queda una página con el logo donde recolectaba gente interesada en el proyecto.

Después de graduarme de la carrera, estaba convencido que la arquitectura era lo mío. Así que unos meses después comencé un despacho de arquitectura con un socio en la ciudad de Querétaro, QRO en México.

Mi enfoque estaba completamente en tener clientes para comenzar con el pie derecho que, por primera vez, deje a otra persona encargada en la creación del sitio web.

Sin embargo, yo fui el responsable de estar contacto con la agencia para cumplir las expectativas que buscábamos.

El resultado fue aceptable, pero ahora sé que fue un diseño a partir de una plantilla y que yo podría haber hecho algo mucho mejor…

En la búsqueda de una comunidad

Con el tiempo las cosas no funcionaron en el despacho y era momento de hacer una retirada.

Ese regreso a mi casa en Tabasco (México) fue el momento más incómodo y raro que pude haber experimentado en mi vida. Me sentía vencido. No sabía que hacer.

Si la arquitectura no me esta dando la pasión que estaba buscando, ¿qué podía hacer?

En ese momento me puse a googlear las respuestas a esta incertidumbre y así descubrí el mundo de los blogs (especialmente de personas en Estados Unidos) en forma de movimientos.

De pronto leía a personas como Chris Guillebeau, Corbett Barr y AJ Leon hablaban de una vida libre de ataduras y con la intención de ayudar a otros, que no me lo podía creer como algo factible.

Ellos hablaban de la posibilidad de liberarte del trabajo ordinario. De viajar por el mundo con poco presupuesto. Que podía crear mi propio trabajo con muy poca inversión. Que podía hacer un impacto gracias al internet.

Me enganché completamente. Todo lo que decían eran lo que internamente estaba buscando pero no sabía como explicarlo. Por primera vez me sentí parte de una tribu.

Después de inspirarme tanto necesitaba algo de acción y me hice la pregunta: ¿cómo podía hacer lo mismo que estas personas?

Claro. La respuesta estuvo conmigo todo este tiempo: volverme un profesional del diseño web.

Aunque siempre fue un hobby, debía explotar esa habilidad en la cuál ya tenía experiencia por más de diez años. Ahora que lo pienso lo único que me faltó desde el comienzo era saber cómo cobrar por un sitio web…

Sin más alternativas, tenía que intentarlo.

Aprovechando la red de arquitectos que ya había hecho, me acerqué a varios colegas para ofrecerles mis servicios. Por fortuna me aceptaron algunas propuestas y así, por primera vez, empecé a tener clientes que me pagaban por un sitio web.

No puedo mostrarte los sitios de estos clientes por respeto a ellos, pero si tengo el respaldo de un sitio que no llegó a terminarse. Aquí abajo te dejo el link si quieres ver el diseño.

Fue una etapa emocionante. Por fin aprendi lo que era ganarse la vida siendo un freelance. Entonces un momento eureka fue lo que cambió todo. Me dije: “Espera… ¿sólo necesito la laptop para trabajar?. Wow, ¡puedo ser libre de estar donde quiera!”

Por fin podía trabajar en algo que me permite usar mi creatividad, que pueda hacer un impacto en los demás y que principalmente me permite ser libre de hacer lo que quiera sin esperar la aprobación de alguien más.

Justo como me sucedió cuando estaba apasionado por la máquina de baile Pump It Up, tenía tanta emoción dentro de mí que necesitaba alguna forma de expresarla al mundo… en esa ocasión decidí abrir un blog.

Desde hace 14 años que he usado el internet, siempre supe que se podía usar para algo más que valiera la pena. Algo mejor que estar pegado en las redes sociales.

Por eso mismo, sabía que el blog me iba servir a conectar con personas con los mismos intereses que yo. Como tenía algo interesante que mostrar, sabía que eventualmente mi tribu me iba a encontrar.

Te soy sincero que decidir el nombre del proyecto no fue fácil. Siempre son de las cosas que toman más tiempo (que no debería porque puedes siempre cambiarlo). Pasé por ideas como “Haz tu revolución” o “Vive tu legado”… hasta optar por el nombre corto de “Sé Leyenda”.

Muy pegajoso, ¿no crees?

Pasado la parte del nombre, gracias a mi experiencia como diseñador me tomó muy poco tiempo tener el blog en funcionamiento.

Comencé con el artículo más feo del mundo, pero comencé. Me leían sólo mis padres y algunos amigos, pero me leían. Comencé con una plantilla en Genesis que era la más fea del mundo, pero tenía un sitio. Aquí te dejo una foto de cómo se veía el sitio.

Con todas las dudas e imperfecciones, así fue como comencé este blog. Escribí mucho. Compartí mis artículos a más personas. Hice conexiones con personas que comenzaban sus blogs también. Intenté e intenté.

Lo único que me ha llevado a mantener este sitio por varios años es la consistencia.

El logo de este proyecto también ha tenido un montón de cambios. El primero fue casi automático porque lo extraje de la plantilla que usé al principio. Después quise progresar al re-diseñador mi sitio con un nuevo logo. Pero tampoco quede convencido, hasta llegar al día de hoy con algo más minimalista y más bonito (por lo menos eso pienso yo).

Así es como llegamos al día de hoy.

Todavía tengo mucho que aprender y definir sobre el camino de este proyecto, pero me hace muy feliz saber que ya lleva funcionando desde varios años, que cada día más personas se unen al movimiento y que permite conectar con personas muy interesantes como tú.

Así que solamente me queda decir: gracias.

Por todos estos años que me has estado leyendo, por seguir todos los cambios del sitio, por participar de alguna manera, por adquirir algunos de mis productos, por tenerme paciencia cuando no publico, por pasar la voz al compartir cada uno de mis artículos, por darme sugerencias, por decirme que te he ayudado de alguna forma.

No sé cuál es el futuro de este proyecto ni como se verá en el siguiente año, aún seguiré haciendo cambios cada vez que sienta que se necesita dirigir el camino.

Pero ten por seguro que seguiré escribiendo por un buen rato mis ideas locas sobre vivir con intención, trabajar independiente, ser creativo y viajar por el mundo.

Este proyecto no sería nada sin tu presencia. Gracias por estar aquí ayer, hoy y mañana.

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